La nutrición y la enfermedad renal

El rol fundamental de una alimentación saludable en la prevención y tratamiento de la enfermedad renal ha sido demostrado por múltiples estudios desde hace décadas. Está comprobado que una correcta nutrición puede enlentecer el curso de la enfermedad renal, así como mejorar muchos de los factores asociados a su aparición, tales como la obesidad, la diabetes mellitus o la hipertensión arterial, entre otros.

El tratamiento nutricional de la enfermedad renal varía considerablemente según en qué estadio se encuentre. En las primeras etapas se busca principalmente corregir los factores de riesgo clásicos. Controlar el consumo de sal, mantener un peso adecuado y -en pacientes diabéticos- optimizar el control de glucosa; suelen ser las metas propuestas.

En la medida que la enfermedad avanza, suele ser necesario realizar un control de la ingesta proteica para disminuir al mínimo la producción de residuos que debe eliminar el riñón. Para evitar que esto pueda repercutir negativamente en el estado nutricional, en estas etapas se sugiere realizar un monitoreo más intensivo.

Una vez iniciada la terapia de reemplazo renal -hemodiálisis o diálisis peritoneal-, el objetivo del tratamiento consiste en brindar la cantidad de energía y nutrientes necesarios, ajustando el aporte hídrico y de ciertos minerales -principalmente fósforo, potasio y sodio- a las necesidades de cada individuo, para mantener un balance adecuado.

En todos los casos, la meta es lograr el mayor bienestar del paciente, a través de un óptimo estado nutricional.

En el Centro Médico creemos que una alimentación saludable no tiene por qué ser restrictiva o monótona. Por ello nuestro objetivo es brindar -a través de planes personalizados- un tratamiento nutricional adaptado a cada etapa de la enfermedad renal. Buscamos acompañar al paciente, partiendo de sus gustos y hábitos actuales, para facilitar la adherencia al tratamiento. Procuramos variedad, flexibilidad y armonía, con el fin de lograr cambios permanentes en los hábitos alimentarios y así favorecer un estilo de vida más saludable. Además del plan de alimentación, nuestra propuesta incluye material complementario, como recetarios, ideas de menú, y otras herramientas que favorezcan el cumplimiento de los objetivos.